martes, 28 de febrero de 2017

a comeback?

Que cuático, hoy me acordé que alguna vez empecé un blog y acabo de leer las únicas dos entradas que me duró esa motivación.


Eso fue hace poco más de 5 años, y es brígido como mi vida se ha transformado. Para cerrar las historias de las entradas anteriores, el amiguito del Natural Mystical se llama Joako y aun es mi amigo, esa fue la única vez que fuimos amigos con ventaja... ahora esta dedicado a sanar y a cuidar de su familia. El otro gallo igual es mi amigo, nunca le pregunte nada y no me arrepiento, ahora es 100% papá. Lo fome es que después de eso conocí un weas... que supero a todos los weas de mi historia; era tan weas que me lo contagio y fue un trabajo arduo dejar de ser tan weas. En fin...

La cabaña que compartí con Roco, de quien nunca supe la real historia, fue la ultima vez que arrendé. Cuando entregamos la cabaña, se suponía que mi departamento estaría listo... pero no, así que me fui donde los papis por casi 6 meses, hasta que entregaron los departamentos y por fin tuve MI hogar.

Trabajé un año más en ese lugar, una mierda. Mi súper jefe resulto ser un estafador, así que fue el manso rollo: auditoria interna, entrevistas con la PDI, testificar, etc. Después de eso, todo fue de mal en peor (el loco realmente dejó la mansa cagadita) y, como las oficinas se trasladarían a chuchuncomata resultando 4 horas diarias sentada en trafico, decidí renunciar confiada en que mi basta experiencia laboral garantizaba un nuevo y mejor trabajo en un dos por tres (pobre ilusa).

Como podrán inferir todo este tiempo yo estaba contagiada del weas, que usó casi 2 años de mi vida y costó un año más lograr sanarme. Pero con paciencia y buenos amigos, todo es superable en esta vida.

Luego de mi época oscura (8 meses desempleada y viviendo de mis tarjetas de crédito, enferma de weas poh!), encontré un trabajo temporal, que luego se transformó fue contrato anual, después me trasladaron por dos años y ahora extendieron mi contrato por dos años más. Este es mi tercer año en la isla grande de Hawai'i.

Así, sin querer (como la mayoría de las cosas bacanes que le pasan a uno), llegué a vivir al lado opuesto de donde nací. Las cosas son iguales en realidad, pero el sol sale y se dentra por el mar, llueve 290 y tantos días al año y por supuesto los gringos-gringos.

Es el lugar más aislado del mundo y me encanta. Por fin encontré al amiguito definitivo, quien me acompaña en esta aventura positive. 

No voy a sacar pica de la weed.

martes, 11 de octubre de 2011

OTRA VEZ EMPEZANDO DE NUEVO


Me cambie de casa nuevamente. Por fin, luego de 5 meses de búsqueda (al peo no más si), encontré "a place that meets my standards", mega ubicación, cabaña para dos personas, mi nuevo compañero se llama Roco. No me sé bien su historia, entendí que ha vivido en varios lugares, que es parte de un team de disco, que estudia nutrición y es gay. Ya cumpliremos un mes de convivencia y ha sido mortal, es la interacción justa y necesaria, siempre en buena onda y participativo (espero que los hasta diciembre sea así).


Con el cambio de infraestructura vienen cambios en la vida, así que retome cosas que tenia un poco botadas (incluyendo la emperifollada de tesis). Es increíble lo distinta que se ve mi piecesilla, todo limpio y en su lugar (aunque no haya alcanzado a hacer la cama en la mañana), lo que es mega pro porque cuando llego no tengo mucho que hacer, limpiar u ordenar y puedo ir a patinar sin que antes me de la flojera post orden (o pre orden, cuando dejo todo igual y me acuesto a dormir) y he mejorado caleta.


Sobre el amiguito nuevo del festival, nada. Sobre el innombrable que se borra del mapa cada cierto tiempo, me encanta y no puedo evitarlo.


Llegó el viernes y fue a casa ese día, tarde. No puedo negar que estuvo Irie, pero otra vez fui incapaz de preguntar que sucede entre nosotros y sigo sin saber como ser su amiga. Luego de darle vueltas al asunto todo el fin de semana, logré llamarlo el lunes para saber que planes tenía (rogando por la oportunidad de salir solos a conversar... si, a conversar), pero me fue mal y solo fui invitada a una tarde de drogas, y con drogas... soy un poco mas dificil de entender y mas ingenua en las conversaciones, así que esa tarde solamente me sirvió para relajar el cerebro (aunque para ser sincera estuve todo el rato súper self-conscious). Ayer era su último día en LS y, con el apoyo moral del Vlado, lo llamé para ver si nos juntabamos antes de que se fuera a trabajar, como no contesto gordito me obligo a mandarle un mensaje... como comprenderán estuve toda, TODA, la tarde esperando noticias y nada, así que decidí abusar de mi caja de gato y dormir, y luego despertar para seguir con mi cajita, ganjita, Roco y la Feña, la mejor amiga de Roco, quienes entre conversaciones reiteraron mi estado de inevitable enamoramiento (as if I didn't know already).


Cuando ya me había resignado a ser ignorada, alrededor de las 00 hrs., aparece. La verdad esta nueva reunión fue harto rasca y creo que ambos nos dimos cuenta, él venía de días de lanzamiento máximo y yo andaba con la cabeza en mis dudas; me imaginaba como los monos animados con un angelito diciendo "Fantasma, esto no te gusta y quieres algo más, que incluya un poco de sentimiento" y un demonio argumentando "Esto es todo lo que es, para que arruinarlo y espantarlo con preguntas???"); por lo que terminamos durmiendo. Es raro, por que luego mis dudas eran del tipo "por que gastaría su tiempo en dormir en mi casa?" impulsando a mi mente a fantasear, pensando que quizás se sentía solo y cosas así (de alguna manera justificando el "y si esto tiene alguna posibilidad de convertirse en una relación real?"), para luego ser realista y darme cuenta de que en realidad era su última oportunidad de sexo antes de subir a la mina.


Hoy ha sido un día eterno, he pensado todo el día en el innombrable, hasta pensé en enviarle un correo para terminar con el circo y liberarme del, pero antes de que sucediera me llamó. aparentemente olvido su billetera en casa, lo dudo (pues la hubiese visto), y quede en avisarle cuando llegase en la tarde. Ojalá esté y la tenga que ir a buscar, y en esta ocasión, y de una maldita vez, competiéramos como amigos, que alguna vez fuese más "abierto" conmigo, pues siempre quedo con esta sensación de que no quiere o, como yo, no puede contarme las cosas que le pasan y si lo hiciera sería la solución definitiva a mi nudo mental.

lunes, 3 de octubre de 2011

Nunca decidí cómo ponerle a la primera entrada...














Hace un rato (no se cuanto) tenía un tema ultra cool para escribir en esta cosilla, pero no logro recordarlo. En fin, no sé cuanto talento tengo en esto de escribir, pero creo que sería un pasatiempo positivo, por un asunto de comunicar mi lógica diaria, además asumo que nadie va a leer esto lo que quizás me ayude a ser un poco mas comunicativa que en directo (obviamente quiero que gente lea esto, si no ¿para qué?), y ayudara a mejorar mi gramática o algo así.

En la aventura del día de hoy, tenemos una nueva versión de “Paseos por la Capital”. Para ponerlos en contexto, mis viajes a Santiago no son muy planificados, los pasajes se compran al momento de viajar, para el alojamiento la técnica utilizada es básicamente la misma y a veces hay planes de algo, un concierto, un cumpleaños o porque si (una muy buena excusa). Creo q es uno de mis lugares favoritos para pasar el tiempo, lo paso bien. Me gusta porque hay mucha gente, hay tanta que no se importan entre sí (en su intento desesperado por sobrellevar la vida en un lugar sobrepoblado), por lo mismo hay un millón de representantes de formas, estilos, tipos, razas, estereotipos, freakshows y locuras de vida quizás no tan buena onda de observar y/o analizar, y además las posibilidades de conocer a alguien a quien vaya a volver a ver en mi vida son mínimas, por tanto puedo jugar con mis personalidades, cachar las reacciones y seguir conociendo al ser humano, desde mi propio punto de vista claro, me gusta tratar de entender a la gente de acuerdo a como se comporta, y así cachar sus formas de ver el mismo mundo que veo yo.

La ocasión para el paseo de esta vez: “Natural Mystic Festival”, por varias razones (1) Nunca había asistido a un evento masivo de reggae (obviamente las tocatas en el Babylon no cuentan), (2) Desde Octubre de 2010 no iba a un concierto (no, las bandas de pachanga de año nuevo no cuentan, tampoco la banda de rancheras y corriditos del 18), (3) La semana en mi pega estuvo terrible, (4) Un personaje se borro del mapa con cosas importantes y (5) El clima de mi ciudad me tiene aburrida. Así que el martes deje de pensarlo mucho y mande un correo solicitando mi día de vacaciones, el cual fue concedido y el viaje comenzó el día jueves a las 17.30 hrs. Vi tele todo el camino, la maquina rosada y su batería son perfectos para el viaje a Santiago, además Cuevana y Darkville me provisionaron de las season finale de tres de mis series (dos de ellas con capítulos dobles)… yeah! Nos juntamos con el negro en el terminal, nos fuimos al tiro a su casa, conversamos un tecito y al sobre, el viernes fuimos a almorzar y en la tarde vitrineatón… me gusta andar con el negrito, siempre tenemos algo de que conversar o nos contamos nuestras historias, además es súper tierno para recibirme en su casa (tenía preparada una camita y hasta me hizo desayuno ^^), en la tarde el se fue donde su polola y yo partí a ver a un amiguito, el que me acompañaría al dichoso festival. Es un amiguito nuevo, o algo así, lo conozco hace un tiempo pero ahora conversamos más, es buena ondita (como todos los lolitos que he conocido en Toesca) y resulto ser una de esas personas fáciles de conversar para mi, además que igual hay su onda loca… ja! Creyeron que no sería admitido! Ya sabrán como sigue eso.

El sábado fue la gestión del festival y estuvo bueno, un poco largo (hubo su par de jiles que se auto-sobre-valoran que la hicieron larga, sumado a la lentitud entre bandas). Buenos grupos, los disfrute caleta, jamás entendí o me recordé de los nombres pero estuvieron buenos. Y los platos fuertes… yo iba a ver a los Wailers, a los otros les habré escuchado un par de temas y al que no había escuchado en mi vida… me gusto más que el resto (menos que los Wailers). Lo que sí, los effin’ Wailers tocaron como a la una de la mañana y para ese momento mi ser estaba en la galaxia después de la que está al lado de la donde está la vía láctea, para que se haga una idea esta tal gestión del festival comenzó al mediodía, así que para mí el concierto estuvo a toda raja, y el after sólo logró mejorar la experiencia.

Ayer, como buen día domingo… lento, y afuera un sol digno del infierno. No me quejo, me gusta el sol muchísimo, soy como una tortuga, pero cuando uno anda cargada es pajero total (aunque pensándolo bien, cualquier clima es malo si uno anda como equeco). En fin, en la mañana arranqué a casa de hermanito, a la ducha y a buscar mis cosillas, íbamos a almorzar pero no alcanzamos, tampoco alcancé a salir con el negro y como me quede atrás, mi salida del departamento se demoró más de lo debido, la visita a mi abuelo se retrasó, lo que acortó la visita, sin embargo la hizo más eficiente. Mientras conversábamos tomando un tecito, recordamos cuando íbamos a la parcela, me contó de su vida diaria, de mis primos chicos, de sus doctores, la historia del club de leones, entre varias cosas que sinceramente me da lata describir. Así se pasó la hora y tuve que arrancar, pues todavía quedaba un personaje por visitar, y a quien no le podía fallar: Amiguito Miguelito. Fue nuevo esta vez, fue en casa de su polola, la que creo que no me quiere poquito y quiero caerle bien porque de veritas que Miguelito es un buen amigo y lo quiero mucho (a la fecha ostento un -5 en “popularidad con las pololas de mis amigos”), bueno la visita de doctor incluyó una once flash, su tecue pa’l viaje, una puesta al día (flash también) y un rally en taxi al terminal.

Una vez en el bus, fuí informada de un error en mi compra y resulta que el 16 es el asiento de la ventana… no sé por qué prefiero el pasillo, pero por alguna razón me gusta más. Igual dormí como un perezoso y desperté llegando a Coquimbo a las 5 de la madrugada, feliz por que significaba que podría llegar a dormir una horita más en mi camita (I love it!). Finalmente llegué al hogar a las 5.45 y dormí hasta las 7.15, la hora y media más reponedora de los últimos tiempos. El día en esa tal oficina fue larguísimo y con unos cambios locos en el horario... horrible, pero la vida continúa y, bueno, como todo... hay que esperar a que se les olvide en un par de semanas.

Atte.

jueves, 19 de febrero de 2009

Dweeee