Que cuático, hoy me acordé que alguna vez empecé un blog y acabo de leer las únicas dos entradas que me duró esa motivación.
Eso fue hace poco más de 5 años, y es brígido como mi vida se ha transformado. Para cerrar las historias de las entradas anteriores, el amiguito del Natural Mystical se llama Joako y aun es mi amigo, esa fue la única vez que fuimos amigos con ventaja... ahora esta dedicado a sanar y a cuidar de su familia. El otro gallo igual es mi amigo, nunca le pregunte nada y no me arrepiento, ahora es 100% papá. Lo fome es que después de eso conocí un weas... que supero a todos los weas de mi historia; era tan weas que me lo contagio y fue un trabajo arduo dejar de ser tan weas. En fin...
La cabaña que compartí con Roco, de quien nunca supe la real historia, fue la ultima vez que arrendé. Cuando entregamos la cabaña, se suponía que mi departamento estaría listo... pero no, así que me fui donde los papis por casi 6 meses, hasta que entregaron los departamentos y por fin tuve MI hogar.
Trabajé un año más en ese lugar, una mierda. Mi súper jefe resulto ser un estafador, así que fue el manso rollo: auditoria interna, entrevistas con la PDI, testificar, etc. Después de eso, todo fue de mal en peor (el loco realmente dejó la mansa cagadita) y, como las oficinas se trasladarían a chuchuncomata resultando 4 horas diarias sentada en trafico, decidí renunciar confiada en que mi basta experiencia laboral garantizaba un nuevo y mejor trabajo en un dos por tres (pobre ilusa).
Como podrán inferir todo este tiempo yo estaba contagiada del weas, que usó casi 2 años de mi vida y costó un año más lograr sanarme. Pero con paciencia y buenos amigos, todo es superable en esta vida.
Así, sin querer (como la mayoría de las cosas bacanes que le pasan a uno), llegué a vivir al lado opuesto de donde nací. Las cosas son iguales en realidad, pero el sol sale y se dentra por el mar, llueve 290 y tantos días al año y por supuesto los gringos-gringos.
Es el lugar más aislado del mundo y me encanta. Por fin encontré al amiguito definitivo, quien me acompaña en esta aventura positive.
No voy a sacar pica de la weed.